www.nuevosairesportal.com.ar | Edición Nº 39 | Agosto de 2021

OTRA DERROTA DEL IMPERIO


La retirada apurada de las tropas norteamericanas de Afganistán, la toma por parte de los Talibanes de Kabul y la casi totalidad del país, significan una gran derrota de los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN. Modifica el panorama geopolítico mundial. La ilusión del “fin de la historia” duró muy poco. La idea del mundo “unipolar”, forjada en especial luego de la caída de la ex Unión Soviética, asentada en el enorme potencial militar de los EEUU se cerró. Se abre, más claramente, un período de un mundo multipolar, caracterizado por la significativa presencia de la República Popular China, Rusia, además de los Estados Unidos. Es cierto que la vuelta de los Talibanes a la conducción del gobierno de Afganistán no está claramente definida. Muchas preguntas, y aún hoy, pocas respuestas. ¿Actuarán con las mismas concepciones y métodos que cuando estuvieron en el gobierno (1996)? ¿Su política será de recomposición de derechos, en particular de las mujeres, y mejoras ante la brutal crisis económica y social? ¿Será de paz y buenas relaciones con todos los países de la región? Un proceso abierto, que sin duda, preocupa a los países de la región. Veinte años de intervención de los Estados Unidos, con un despilfarro de dos billones de dólares, para mantener esas posiciones militares, no sólo no contribuyó a resolver la aguda crisis, sino que la agravó dejando profundas heridas, que sin duda no serán fáciles de cerrar. Hoy los dirigentes de los países de EEUU y la Unión Europea, se reúnen preocupados por los habitantes de Afganistán que quieren salir del país e intentan darle cierto decoro a su huida. . Muchos analistas se preguntan, hoy, cual es la razón de la presencia de los Estados Unidos en la región. ¿Cuál era su interés? La idea del “designio histórico”, de su “democracia perfecta”, la imposición de su modelo neoliberal al servicio del capitalismo brutal y aumentar los beneficio de los grupos concentrados del poder económico militar. Una pretensión de dominio de las riquezas naturales, para enfrentar a China, Rusia e Irán y otros países que plantean la idea de la cooperación. No olvidemos, para tomar uno de los últimos hechos, que durante el gobierno de Barack Obama, mandaron tropas a Siria donde sufrieron un duro revés por el cual debieron retirarse. Bombardearon, destruyeron y mataron centenares de niños, mujeres y hombres inocentes. Esas son las razones de fondo de sus invasiones. América Latina Sus gobiernos adictos y sus recetas neoliberales crearon, en América Latina, el continente más desigual del planeta. Y aunque América Latina parece estar lejos de Afganistán, Estados Unidos está cerca. Bueno es recordar que EEUU se ha guiado, en su política exterior, por la Doctrina Monroe de 1823 que se puede resumir en la frase “América para los (norte) americanos”. Una historia plagada de intervenciones, golpes de estado, condicionamientos económicos –son el país con más votos en el FMI- invasiones para derrotar a los gobiernos populares. Acciones para desprestigiar y asesinar dirigentes, con la intervención de los organismos militares y de seguridad del país del norte. Estados Unidos considera a América Latina su “patio trasero”, parte de su territorio hegemónico. Resulta claro observar la similitud del discurso y las acciones de la derecha en la región. Cada día se suman más pruebas de la participación de varios gobiernos en el golpe de estado en Bolivia. La entrega de armamento utilizado para la represión. El planteo de “fraude” agitado por Keiko Fujimori en Perú, que fue similar al planteado en Bolivia y que hoy agita la derecha en la Argentina. La disputa, hoy, en Perú muestra, que aunque la derecha reaccionaria y corrupta tuvo que reconocer el triunfo de Pedro Castillo, despliega, tal como denuncia el ex Canciller Héctor Béjar la puesta en marcha de un golpe de estado blando para derrocarlo. En una acción combinada entre sectores militares golpistas, la mayoría del parlamento dominado por la derecha, parte de los medios y de la justicia. Siempre ha trabajado por imponer su política y someter a los gobiernos y a los pueblos. Pero el crecimiento y despliegue de la lucha populares, por sus reivindicaciones, contras las recetas neoliberales y por sociedades más democráticas, con mayor participación popular, más igualitarias, lograron gobiernos que dieron derechos y mejoraron la vida de los trabajadores y el pueblo en general. América Latina, es hoy un territorio en disputa. Donde hay dos modelos en pugna, el neoliberal y el democrático y popular. Un mar de movilizaciones recorre toda la región. Desde Colombia que resiste el genocidio de Duque, las masivas movilizaciones en Brasil rechazando al reaccionario gobierno de Bolsonaro. El heroico pueblo de Chile, que tras su triunfo y avance de las fuerzas populares impuso la Asamblea Constituyente y la ampliación de la democracia. Los triunfos de gobiernos populares, en Argentina, México, Bolivia y recientemente Perú, a los que se suman Venezuela, Cuba y Nicaragua, abre una nueva esperanza para los pueblos. Se crea la posibilidad de reconstituir los organismos regionales de CELAC y el UNASUR, instrumentos que demostraron la posibilidad necesaria de articular una política económica, social, educativa, sanitaria y de seguridad acorde con los intereses nacionales y regionales. Soberana e independiente de tutelas y sometimiento a los intereses de los EEUU. Darle continuidad a las luchas, avanzar en la organización y coordinación de las fuerzas sociales y políticas es, sin duda, un imperativo de la hora actual.
*Periodista, es miembro del Consejo Editorial de la revista “Tesis 11”. Es columnista permanente de “Nuevos Aires”.