NUEVOS AIRES EDICIÓN Nº 28  | JULIO DE 2020
 
 

Después de la pandemia, abrir paso al Estado de Bienestar, Nacional, Popular y Democrático

“Luego del horror de la Segunda guerra Mundial surgió, por el miedo de los capitalistas, el Estado de Bienestar. Bajo otras condiciones y otros pactos, hoy es posible un Estado de esas características”.

(Ricardo Forster)

 

Quienes editamos este periódico digital no somos independientes. Nos preocupa señalarlo una vez más. Porque defendemos una concepción del mundo que hace centro en un humanismo sin etiquetas, portador de una mirada comprometida sobre la realidad, gesto que rescata la memoria de nuestro pueblo y busca en el horizonte el surgimiento y desarrollo de una sociedad donde el hombre sea hermano del hombre y no lobo de su semejante.

En consecuencia, el cúmulo de expectativas que nutre a esta compleja etapa del país, es necesario alimentarla cotidianamente con los rasgos más nobles que hemos heredado de las generaciones que nos precedieron. Pero recordando permanentemente que el proceso de transformación de una sociedad que ha sido devastada por la tenebrosa actividad del neoliberalismo y que ahora soporta el duro flagelo de una horrorosa pandemia, solamente puede lograrse consolidando una Confluencia Nacional de Mayorías que supere las fronteras de lo posible, y avance con decisión hacia el umbral de un futuro que merezca ser vivido. Porque esta entrañable aventura de poder conquistar una Patria donde la Igualdad sea una bandera insobornable, no admite la presencia formal de los timoratos, ni puede ser un gris refugio para el silencio hipócrita de los neutrales.

 

La Dirección

 

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Contra el capitalismo salvaje

(Fragmentos del prólogo)

Bernie Sanders*

“La diferencia entre el socialismo de Trump y mi socialismo, es que yo creo que el gobierno debería
ayudar
a familias trabajadoras, no a billonarios”.
(B.S.)

 

  1. Este es un país profundamente injusto y el pueblo estadounidense sabe que en medio de la enorme riqueza y desigualdad de ingresos, los muy ricos tienen que empezar a pagar una proporción justa de impuestos, y que necesitamos urgentes reformas de nuestros inoperantes sistemas inmigratorio y penal. El pueblo entiende que las mujeres tienen que tener derecho a controlar sus propios cuerpos y que debemos combatir activamente el racismo, el sexismo y la homofobia.
  2. Desde mi punto de vista, si vamos a ocuparnos con éxito de los enormes problemas que enfrentan nuestro país y el mundo, necesitamos entender que la democracia no es un deporte televisado. Ya no podemos sentarnos cómodamente y permitirnos tener una de las cifras de votantes más bajas que cualquier país importante de la Tierra. Ya no podemos permitir que los ricos y sus aportes de campaña decidan el futuro de nuestro gobierno. Debemos avanzar con valentía para revitalizar la democracia estadounidense y atraer a millones de jóvenes y trabajadores en un movimiento político imparable que luche por un gobierno que nos represente a todos, no sólo a la clase multimillonaria.
  3. Por millones la gente está tomando la calle en oposición a la agenda reaccionaria de Donald Trump. Se están manifestando por la asistencia médica, los derechos de las mujeres, el medioambiente, y para proteger la seguridad social y las prestaciones jubilatorias. Están luchando para lograr una universidad accesible, salario y condiciones de trabajo dignas para todos los trabajadores estadounidenses.
  4. También están empezando a postularse para cargos políticos. A veces, en la junta escolar local, o en el concejo de la ciudad o la intendencia. A veces, es en la Asamblea Legislativa Estatal. A veces, es para la Cámara de Representantes o el Senado de Estados Unidos. Todas estas señales nos revelan que existe un impulso social que trae aires nuevos. De su continuidad y expansión depende que se lleve a cabo una Revolución Política que termine de una vez con las tremendas inequidades que sufre nuestra sociedad.

 

*Senador demócrata por el estado de Vermont y precandidato presidencial en 2016 y 2020.
De su libro “El capitalismo salvaje”/Edit. Le Monde diplomatique/2020.